1. Axioma

    ​Amo a mi guapi, te escribo un KPMZ como con quince en las esquinas de la
    costilla que duele.

    Amo a mi femme, comparto, preocupo (no demasiado) y no enfermo, porque nos
    va bien.

    Somos felices, me pregunto. El profesor da matemáticas, se suman.
    Conceptos. Se suman, ideas. Mil noches quemándonos.​

    Acéptalo, es la base, el axioma. XY, XX.

     

  2. Teníamos los ojos fríos,
    buscando tus venas, el latir de teu cora
    tras rasgar el pecho,
    y dormir,
    sábanas, momir,
    noches despierto, los ojos secos
    así.

     


  3. El mar de sus enaguas

    ​Yo amo el mar
    y la noche que sudo,
    suenan los peces
    tus manos hechas un nudo
    tu pelo alborotado
    tus ojos cruzados
    la noche y su halo
    la noche que sudamos.
    Doc PoksAKAL’enfantFlacoAKASabanásudás
     


  4. Vol. 2 

    Volvería a entregarme

    dame un día, subo a un bus 

    y tengo trece otra vez

    y tus medias arrastrás por el suelo,

    no hay luz, 

    rebuscamos desnudos tu ropa

    y vuelvo a hacer una canción de esas que hacía cuando me enfrentaba a las sábanas vacías; a las harpías que me daban de comer cuando tu llacías muerta.

     


  5. 92.79

    Desde el río del viento contra el rostro que baja los ojos y dibuja el
    suelo, y el suelo reflejando la mirada que va desde otros ojos a unos ojos
    que tiritan y dibujan. Y hace frío, y es tarde, o era pronto antes de que
    empezara la conversación, pero amanece y todo se encadena; y son piezas de
    puzle como agua desde las alcantarillas hasta el mar.

    Y me mira por uno y otro lado, por los dos lados, a la vez, ambos al mismo
    tiempo; y nadie entiende nada; y sigue el viento bajo un cielo cada vez más
    anaranjado.

    Y las huellas y sus surcos de piel, geometría desconocida entre los dedos
    entre guiños torpes que no tienen que ver con el miedo de cada palabra
    encajada con demasiada paciencia.

    Es solo un diario, qué queda del viento, eso se fue; y me acosté en una
    cama que era desconocida, con una sonrisa a la que me confundió encontrar a
    la mañana cuando desperté, o he despertado (pero el día empieza cuando
    amanece).

    Bueno, me perdí en un bosque en sueños y solo era eso, que no apreté los
    dientes esa noche; y no reconocía en ese gesto entre los labios con heridas
    por el frío que hace que de las cloacas se dirijan al horizonte azul donde
    flotabamos, en agua salada una fría noche de principios de mes en una
    ciudad que dormía, al menos algunas de las miles de las presurosas hormigas
    que eran ajenas al momento que ahora describo.

    -Ellas dormían.

    -O despertaban para otro largo día de trabajo; pero había viento y
    franqueza en las palabras.

    Y esa mueca en las costuras de las comisuras de los labios; solo por eso,
    correría a casa para volver a soñarlo, como corren los manteros cuando
    gritan ‘Agua’.

     


  6. Arlene

    yo echo de menos a Arlene,
    sus cartas
    sus besos en el aire
    sus todo eso que es Arlene
    pero la estoy buscando en mi interior
    y so peros
    y echo de menos a Arlene,
    pero qué haré con su sombra
    que me cubre como una nube
    y me protege.

     


  7. Ma’Damme

    Yo no soy nadie, te veo en mis manos con zulos azules en el suelo.
    Estoy flotando.
    Tú solo entiende eso.
    Llevo sin dormir 5 veranos,
    dame algo, solo algo.

    1001 noches dame
    en la 1002 te marchaste
    y me dejaste triste.

    Dame, 1001 noches,
    dame,
    dame, 1001 noches,
    dame
    1001 noches dame
    solo dame.

     


  8. y el chico duerme mal.

    Tenía 13 años y estaba en mi cuarto, bajo un flexo. (Insertar retahila
    literaria donde se describe un cuarto estándar de un adolescente con su
    desorden adolescente, este escribe). Dentro de 5 años leo y vuelvo a tener
    13 años; metafísica, polen y 35º en mi ciudad.

    -Me tomaría otra caña contigo niña desconocida.
    -A estas alturas ven y deshazme la cama, que mañana te echo pronto.

    Miro el papel y me rasco la barba de dos semanas, como lo haría un
    intelectual en un concierto de música que no entiende.

    -Tómate otra caña.
    -Quieres ver mi cara difuminada a contraluz mientras me follas, y luego te
    largarás, no te conozco pero somos iguales.

    Miro por la ventana y veo a una pareja tomando cañas en el bar de abajo, la
    vecina cuelga la ropa, hace un calor asqueroso; no sabría describir qué
    sensación de asco llevo en el cuerpo.

    La chica se levanta y va hacia casa.

    Masturbación literaria, y el chico duerme mal.

     


  9. 0804

    A mi no me des esta henna de vida, me digo, mientras miro los viejos mensajes que había tuyos en un viejo móvil.

    Miro atrás, hará un año ya que estoy lejos; pasa rápido todo, como un torbellido, un zumbido, una bajada de tensión.

    Ojalá pudiera ser el niño aquel entre esos brazos, jugando a ser adultos, follando en agosto, destrozando camas.

     


  10. Dejo las drogas por ti

    Dejo la droga,

    las noches solas,

    en el portal, chandal, pei

    escuchar

    la ciudad,

    mis frías calles

    tu piedad

    sus frías frases

    olvidando mi edad

    dando más de lo puesto

    y por supuesto, que es sábado,

    que vuelvo amargado;

    que tengo más que callar

    que para decir.

     

  11. Hablo, de rasgarme la piel, 

    veis sangre

    sangre coagulada

    yo solo veo miel de amanecer

    contra tu carne.

    (Metáfora sexual para quien no las quiera)

     


  12. ¿Te aportará algo conocer a un loco?
     


  13. Podría susurrar

    Podría ser empalagoso como bailar cansados en el halo de una noche caliente
    de verano, pero es bello ver tu cuerpo desnudo a contraluz sobre estas
    sábanas que tan poco me han abrazando, pasando mis dedos por una espalda
    que no conocía. Es lunes gris, no sería tan lunes si pasases más por aquí.
    Eso es todo, un podría surrar pero es más bello el silencio a esta hora.